Sacyl o la reinterpretación permanente de las sentencias judiciales

    La nueva sentencia, esta vez del Tribunal Supremo, que enmienda la plana a Sacyl parece seguir el mismo camino de las anteriores

    21/07/2014.

    La gerencia regional de Salud de Castilla y León ya ha anunciado por boca de su directora de Recursos Humanos que el cumplimiento de la sentencia no va a ser el que esperan los demandantes.  Una vez más, una interpretación torticera de las sentencias judiciales hace que ésta lleve camino de ser un papel más o menos mojado.

    Pero el anuncio de la directora general únicamente se corresponde con las palabras del propio consejero de Sanidad, que ante las últimas sentencias, todas firmes y sin posibilidad de recurso de ningún tipo, en vez de ejecutarlas directamente pide a sus servicios jurídicos que estudien la manera de cumplirlas sin cumplirlas.  Ese estudio permite en primer lugar que se dilate en el tiempo la ejecución de las sentencias, y en segundo lugar que dicha ejecución se parezca muy poco al fallo de los tribunales.

    Hablamos ahora de la sentencia que condena al reconocimiento de la carrera profesional a los interinos y sabemos por lo que han dicho que no es su intención proceder al reconocimiento del derecho a todos los afectados, sino que pretenden limitarlo a unos pocos, lo que probablemente conducirá a nuevas demandas que terminen reconociéndolo para todos, con un mayor coste para las arcas públicas puesto que como en esta ocasión se les termina condenando en costas.

    Esta situación es similar a la sentencia que da la razón a CCOO en la petición de convocar la carrera profesional por la vía ordinaria correspondiente al año 2010, y que según afirmó el propio consejero Sáez Aguado, está en estudio por sus servicios jurídicos para ver de qué manera se ejecuta.  Pero es que aunque a él no le guste ésa es una cuestión que ya los tribunales se la daban resuelta.

    Y lo mismo sucede con la sentencia que anuló las Unidades de Gestión Clínica que con la denominación de "piloto" se crearon sin ninguna base legal en el Servicio de Salud Mental de Zamora y en el de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.  A estas alturas, y pese a que el consejero de Sanidad afirma que ya ha ejecutado la sentencia, nos encontramos con que al menos en Zamora ni siquiera se han quitado los carteles con esa denominación, se sigue trabajando de la misma manera en que se hacía como Unidad de Gestión y se ha negado la vuelta al Servicio a quienes se vieron fuera del mismo por no aceptar la nueva unidad o porque a su director se le ocurrió que no eran necesarios allí.

    Lo cierto en este caso es que no hay ni intención de ejecutar la sentencia porque lo que se pretende es poner en marcha todavía más unidades y comenzar por las ahora declaradas ilegales por los tribunales de justicia.

    A estas llamativas sentencias, que suponen un revolcón judicial a las intenciones de recorte de derechos de todo tipo a los trabajadores de Sacyl, deben unirse todas aquellas que, igualmente con condena en costas, anularon plantillas y libres designaciones que repartieron alegremente y de manera contraria a derecho, sin ninguna base legal.  Sentencias que han sido ejecutadas sobre el papel pero que en muchos casos han visto repuestas a esas personas por cualquier vía.

    No, el cumplimiento de las sentencias en sus propios términos no es el fuerte de Sacyl.  O de sus dirigentes.  Algún sindicato ya ha advertido de la posibilidad de actuar directamente contra ellos.  Será éste el camino a seguir?

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