Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios | 28 abril 2026.

28 de abril · Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

    Trabajar SÍ, Enfermar NO

    27/04/2026.
    Seguridad y salud en el trabajo

    Seguridad y salud en el trabajo

    En 2026 se cumplen 30 años de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL). Una ley que modernizó el marco de la salud y la seguridad en el trabajo en España y que, en sus primeros años, contribuyó a un descenso significativo de los accidentes mortales. Sin embargo, hoy persisten retos estructurales que requieren medidas urgentes para prevenir el daño y garantizar el reconocimiento efectivo de las contingencias profesionales.

    Las enfermedades de origen laboral siguen siendo la gran asignatura pendiente de la salud laboral: lo que no se registra, no existe y no se previene. Por ello, son necesarios cambios en la definición de enfermedad profesional y en su sistema de notificación y registro, para que deje de depender de las mismas entidades obligadas a la reparación del daño (las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social).

    Enfermedades profesionales: la asignatura pendiente

    El principal problema continúa siendo el subregistro. Sus causas van desde la dificultad de vincular enfermedad y exposiciones laborales —derivada de la propia definición—, hasta la desactualización del cuadro de enfermedades profesionales, el papel de las Mutuas y la falta de medidas en muchas CCAA para evitar la derivación como enfermedad común a los servicios públicos de salud. Es imprescindible que todas las CCAA pongan en marcha procedimientos de sospecha de contingencia profesional en sus Servicios Públicos de Salud, o mejoren los ya existentes, tal y como recoge el RD 1299/2006.

    Perspectiva de género en seguridad y salud en el trabajo

    En este 28 de abril reclamamos, de forma urgente, que se haga efectiva la incorporación de la perspectiva de género en la seguridad y salud en el trabajo, en coherencia con el amplio consenso alcanzado en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo y como eje prioritario para CCOO en la negociación del anteproyecto de reforma de la LPRL.

    Por ello, se debe feminizar el RD 1299/2006, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro, incorporando patologías propias de las mujeres y ocupaciones feminizadas. Esto permitiría evitar el sesgo androcéntrico que, en demasiadas ocasiones, conduce al no reconocimiento de enfermedades profesionales en las mujeres. Entre las patologías que deben incorporarse, destacamos el cáncer de ovario y el cáncer de mama.

    Trastornos musculoesqueléticos: presunción de laboralidad

    Exigimos, como aspecto clave para el reconocimiento y tratamiento de la enfermedad relacionada con el trabajo por trastornos musculoesqueléticos, la presunción de laboralidad, de modo que la Mutua trate el caso hasta su curación y, si duda de su origen profesional, inicie el procedimiento de determinación de contingencia.

    Salud mental y riesgos psicosociales: prevenir, reconocer y actuar

    Buena parte de los problemas de salud mental diagnosticados como enfermedad común pueden tener su origen en condiciones de trabajo. La evidencia científica establece la asociación entre factores de organización del trabajo —como la intensificación o la combinación de altas exigencias y bajo control— y el deterioro de la salud mental.

    Un estudio reciente estima que las condiciones de trabajo son el factor con más peso en el estado de salud mental de la población, por encima de las condiciones y hábitos de vida: 43% para el total de la población y 49% para las mujeres. Este resultado se suma a los de la última edición de la Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, que mostraba el empeoramiento de prácticamente todos los indicadores de salud relacionados con los riesgos psicosociales.

    Por todo ello, se debe revisar el cuadro de enfermedades profesionales para actualizarlo de acuerdo con la evidencia científica disponible e incorporar patologías relacionadas con riesgos psicosociales (daños a la salud mental y cardiovascular). Además, el Gobierno español debe posicionarse en las instituciones europeas para impulsar la aprobación de una Directiva sobre organización del trabajo y riesgos psicosociales que contribuya a abordar la epidemia de salud mental en Europa.

    Cáncer laboral: registro de personas expuestas

    Es imprescindible que el Gobierno incluya la creación de un registro de personas trabajadoras expuestas a agentes cancerígenos en la modificación —actualmente en trámite— del RD 665/1997 sobre agentes cancerígenos, mutágenos y reprotóxicos. Se trata de una propuesta histórica de CCOO y de un compromiso adquirido por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. Esta medida es clave para hacer efectivo el derecho a la vigilancia de la salud postocupacional y para mejorar la notificación de los cánceres de origen laboral, reduciendo su subregistro.

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