Sectarismo e Incapacidad: Resumen la gestión del Gobierno de la Comunidad de Madrid en la crisis del Coronavirus

  • Cuando hablamos de la Salud Pública no da lo mismo preservar la vida de la ciudadanía desde lo público que desde lo privado

14/08/2020.

La Federación de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de CCOO de Madrid (FSS-CC00), ante las diversas medidas adoptadas por el Gobierno regional desde que comenzó la pandemia y más recientemente durante las últimas semanas, en las que los gobiernos autonómicos tenían plenas competencias sobre las decisiones en la gestión de la crisis del coronavirus, quiere recordar al Ejecutivo y a otros organismos como el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM) que cuando hablamos de la Salud Pública, no da lo mismo lo público que lo privado.

Y cuando hablamos de la contratación de técnicos de Salud Pública, los conocidos como ‘rastreador@s’, para la Comunidad de Madrid, queremos dejar claro que nuestra sanidad privada tiene excelentes profesionales que han demostrado con creces su cualificación y su entrega en la contención de la pandemia, colaborando activamente con los profesionales de la sanidad pública y con la sociedad madrileña, y todo ello a pesar de las condiciones de precariedad en las que, a veces, desarrollan su trabajo.

Pero, a nuestro entender, lejos de como se ha dado a entender desde los argumentarios elaborados a ‘salto de mata’ por unos y por otros esto no va “de la defensa de la cualificación o de la capacitación en conocimientos de unas categorías sanitarias sobre otras, a la hora de desarrollar ciertas tareas, sino que más bien se trata de que la Consejería de Sanidad de Madrid sigue eludiendo su compromiso y responsabilidad de contratar un numero de rastreadores suficientes para hacer frente a nuevos rebrotes, poniendo en riesgo la salud de todos los madrileños”.

Esto va “del progresivo y sistematico deterioro de nuestra sanidad publica y de la sistematica subcontratación de servicios que debieran ser prestados de manera inexcusable por los Servicios Públicos de la Comunidad de Madrid”.

La Atención Primaria y la Salud Pública madrileña arrastran una situación de precariedad crónica, con un déficit de personal sanitario que se ha visto agravado por la pandemia. Pero la Consejería de Sanidad ha obviado la oportunidad que ha tenido durante los dos últimos meses de dotarse, preparar y formar a los recursos humanos necesarios para detectar y contener los previsibles brotes, como también ha eludido la necesidad de dotar de los recursos necesarios a la Atención Primaria.

Una Atención Primaria que, a dia de hoy, mantiene 31 centros cerrados y los que están abiertos están sometidos a una fuerte presión asistencial. Situación, en parte, derivada de los problemas de salud no atendidos durante el confinamiento, del crecimiento continuo de la realización de PCR a todos los casos sospechosos, manejo y seguimiento de los casos confirmados, y del trabajo de identificación de contactos estrechos convivientes y su cuarentena.

Sin embargo, el Gobierno de la Comunidad de Madrid, en su línea habitual ha alternado anuncios estrella, como la construcción de un segundo hospital de campaña -para el que no disponemos de suficiente personal sanitario para atender las necesidades de los pacientes- con la petición de voluntarios en la Universidad Complutense para hacerse cargo del rastreo de contactos de COVID-19, con la pretensión de requisar personal de las mutuas laborales para tareas de rastreo o con la última decisión de que los centros de salud, de los que hay casi medio centenar cerrados, y los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), realicen miles de PCR diarias aleatoriamente, a destajo y durante 5 días, en las zonas en las que el virus está incidiendo más en la población.

Medidas que se anuncian sin reforzar plantillas, sin personal, sin planes elaborados, sin protocolos, sin métodos, con la Primaria desmantelada, con precipitación y en el caso de las adjudicaciones a empresas privadas con oscurantismo y sin procedimiento de publicidad institucional debido.

Para CCOO es absolutamente impresentable que se subcontraten servicios y se requisen trabajadores cuando ha habido meses para contratar, al menos, 1.200 profesionales estatutarios o funcionarios imprescindibles para las tareas de rastreo y que había tiempo para que recibieran la formación adecuada. Además, con ello se hubiera facilitado la tan necesaria coordinación entre las actuaciones de la Dirección General de Salud Pública y Atención Primaria.

“Sectarismo e incapacidad”, en eso se resume la gestión de la Comunidad de Madrid de esta crisis, “cuyas consecuencias estamos pagando todos. Porque vamos tarde, muy tarde”.

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