CCOO presenta un informe sobre la incidencia de contagios por COVID-19 entre el personal de SACYL y sus posibles causas

    La probabilidad de contagio entre la población trabajadora de SACYL es 14 veces mayor que en la población general, a pesar de disponer de EPIS, según las Autoridades sanitarias. CCOO detecta posibles causas.

    27/04/2020.
    Estudio de incidencia acumulada COVID-19 Profesionales Sacyl.

    Estudio de incidencia acumulada COVID-19 Profesionales Sacyl.

    Del análisis de los datos publicados en el portal de transparencia de la Junta de Castilla y León y de las incidencias detectadas o informadas por las y los trabajadores a este sindicato, se desprenden las conclusiones del informe.

    De la comparativa de incidencia entre la población general y la población de SACYL, se extrae que la tasa de contagio es 14 veces mayor en el personal sanitario que en el resto de la población. Parece que algo falla cuando los primeros disponen o deben disponer de equipos de protección. La escasez de EPIs es un factor determinante, pero los datos no sólo se pueden atribuir a la falta de EPIS inicial.

    Se observan graves errores en la aplicación de los principios básicos de la acción preventiva. Nos consta que no se están valorando adecuadamente los escenarios de riesgo, por lo que no se garantiza la adopción de medidas que técnicamente debieran establecerse. Al contrario, se están utilizando los escenarios de riesgo como compartimentos estancos, como un sistema de clasificación cerrada, que determina a priori las medidas a adoptar. En ningún caso este procedimiento debe convertirse en una herramienta sustitutiva del verdadero trabajo técnico exigible a SACYL.

    Los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales de SACYL ya resultaban insuficientes antes de declararse la pandemia. Cumplían con las ratios mínimas exigidos por la normativa para cubrir expediente, por lo que la crisis los sobrepasó. Desde CCOO ya habíamos advertido a la Dirección general de Profesionales de la necesidad de implementar sobre todo el Área Técnica, pero sin resultados. Esto supuso que la formación para los trabajadores en relación al COVID 19 no fuera la adecuada. Solventaron la situación con “cursos” rápidos, colectivos, desoyendo la Ley de Prevención de Riesgos Laborales donde se recoge que “la formación debe ser teórica, práctica y suficiente…” Algunos colectivos ni siquiera tuvieron acceso a ella.

    Algunos mandos intermedios, los responsables directos de la aplicación de los protocolos, en más ocasiones de las deseadas y según nos reportan los propios trabajadores, no realizan una gestión y organización óptimas en materia de PRL. Falta de formación, desconocimiento de procedimientos, dolo o simplemente inobservancia.

    Tampoco es entendible que, según las recomendaciones de SACYL de uso de EPIs: “en las zonas de tránsito NO se requiere equipo de protección”. Obviando que resulta muy difícil mantener las distancias de seguridad en los hospitales y Centros de Salud; salas pequeñas, pasillos, ascensores, zonas comunes, vestuarios…

    Los procedimientos de trabajo seguro, pueden marcar la diferencia. Poner la vista en el riesgo, no en categorías profesionales.

    Comparando los datos por provincias, nos encontramos importantes diferencias entre ellas. Superiores a la media y por este orden, Segovia, Soria, Salamanca y Ávila. Valladolid sólo en población general y en TCAES, está por encima de la media. Inferiores a las medias se sitúan León, Burgos y Zamora.

    En el análisis por edad y sexo, la incidencia del Covid-19 es mayor en mujeres y fundamentalmente, en los tramos de edad de 30 a 69 años. Coincidentes ambos con la mayoría de las trabajadoras de SACYL.

    A fecha 25 de abril se han realizado a los profesionales 11052 pruebas, de las que han resultado positivas 2347. Sólo se han hecho pruebas al 34,8%. Y el 21% de las pruebas han dado positivo. Del total del censo de SACYL, estaríamos ya en un 7,4% de incidencia.

    Es difícil comparar los datos de positivos por categorías profesionales, pues no existe uniformidad en las medidas. Desconocemos los criterios que ha utilizado la Consejería de Sanidad para la realización de las pruebas, ni para el número, ni para las categorías, ni para el riesgo. Alguna instrucción que hemos conocido, se retiró por discriminatoria. Y lo cierto es que si analizamos el número de pruebas que se realizan a cada colectivo, que refiere la Consejería (incluso algunas no las nombra o las nombra incorrectamente), parece tener más un criterio clasista, que técnico. De hecho se han realizado las pruebas al 36,23% de los/as médicos/as; al 30,68% a Personal en formación (mayoritariamente médicos/as), al 28,78% de los/as enfermeros/as, al 24,61% de las/los fisioterapeutas, al 21,78% de las/los TCAES (entendiendo que se refieren a estos cuando marcan Auxiliares Sanitarios, al 19,71% de las/los Celadores/as, al 18,76% del personal Administrativo,....

    Desde CCOO hemos comunicado todas y cada una de las incidencias que hemos constatado, en una actitud responsable y colaboradora. Pero lejos de aceptar la colaboración y cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, lo único que hemos conseguido es el silencio y en algún caso, la actitud prepotente de esta administración. Nos han obligado a acudir a la Denuncia pública y a la Inspección de Trabajo.

    Y los datos hablan por sí mismos.

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