Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO Cantabria | 8 julio 2020.

Un 28 de abril, día para el recuerdo y la reflexión

  • Cada 28 de abril nos sirve para recordar a las personas trabajadoras que están detrás de las cifras estadísticas pero también para gritar más fuerte que necesitamos trabajos seguros

28/04/2020.

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Nos enfrentamos a una crisis mundial de salud pública como no se recordaba desde hace algo más un siglo, una pandemia que en España ya ha supuesto el contagio de centenares de miles de personas, ha tensionado los sistemas sanitarios más allá de sus límites, ha paralizado gran parte de la actividad económica del país y, lo que es más grave y doloroso, se ha llevado decenas de miles de vidas. Este año nuestro recuerdo debe ser para esas víctimas, pero también para todas aquellas personas que desde sus puestos de trabajo se han convertido en el principal baluarte de defensa frente a la enfermedad, poniendo en riesgo su salud y, en demasiadas ocasiones, sus propias vidas. Nos deja la insoportable cifra de más de 38 mil contagios entre personal de los sectores sanitarios y sociosanitarios, trabajadores y trabajadoras de la sanidad y de las residencias de ancianos que han estado en primera línea y sin el material de protección necesario para hacer frente al Covid19.

Hemos tenido que sufrir una pandemia de dimensiones desconocidas para ser conscientes de la indisociable relación de la salud laboral laboral en la salud pública. Un tercio del día lo pasamos en el trabajo o de camino a el por lo que si queremos mantener una vida saludable esto pasa sin ningún género de dudas por abordar la prevención real. Y para ello los servicios de prevención propios y ajenos deben cumplir su deber. Esta crisis ha puesto al descubierto las deficiencias del sistema, pésima gestión preventiva en las empresas, considerando siempre un gasto las medidas de prevención que deben adoptarse. Por lo que nadie debe de asombrarse con lo que ha ocurrido en algunos centros donde el Covid ha entrado sin tener que llamar a la puerta.

Han faltado EPIs, ha faltado prevención real. Lo denunciamos desde el minuto cero, no había suficientes medios para trabajar en condiciones seguras. Las consecuencias psicológicas que para el personal sanitario y sociosanitario puede traer esta crisis deben ser abordadas de inmediato, una vigilancia de la salud que evite más daños para estos trabajadores y trabajadoras. No debemos olvidar que estamos antes sectores que han sufrido años de recortes en plantillas, donde las lesiones musculoesqueléticas son la pandemia sectorial y donde el consumo de fármacos se considera prevención para seguir trabajando. No podemos ni debemos olvidar todo lo que está bajo el Covid19.

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