Federaci贸n de Sanidad y Sectores Sociosanitarios | 22 julio 2026.

nota de prensa

CCOO denuncia el cierre de al menos 10.000 camas hospitalarias este verano en el SNS

    Durante el verano de 2025 permanecieron cerradas más de 10.000 camas hospitalarias en el conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS). Lejos de corregirse esta situación, los primeros planes conocidos para 2026 vuelven a apuntar en la misma dirección. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid concentra más de 2.600 camas cerradas, Castilla y León prevé el cierre de casi 700 camas, Galicia cerca de 600 y Cantabria roza el medio centenar.

    24/06/2026.
    Pasillo de hospital.

    Pasillo de hospital.

    La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO (FSS-CCOO) advierte de que el cierre de camas hospitalarias y la falta de sustituciones agravan las listas de espera y aumentan la presión sobre profesionales y servicios sanitarios.

    La FSS-CCOO denuncia que numerosas administraciones sanitarias vuelven a afrontar el periodo estival recurriendo al cierre de camas hospitalarias, la reducción de actividad asistencial y una insuficiente contratación de profesionales para cubrir las merecidas vacaciones de las plantillas.

    Se trata de una práctica que se repite año tras año y que resulta injustificable puesto que, mientras miles de personas continúan esperando una intervención quirúrgica, una prueba diagnóstica o una consulta especializada, los servicios de salud autonómicos vuelven a reducir recursos precisamente en un momento en el que el sistema sanitario público debería aprovechar toda su capacidad para disminuir la demora acumulada.

    Los últimos datos disponibles reflejan que durante el pasado verano de 2025 permanecieron cerradas más de 10.000 camas hospitalarias en el conjunto del Sistema Nacional de Salud. Lejos de corregirse esta situación, los primeros planes conocidos para 2026 vuelven a apuntar en la misma dirección.

    Por ejemplo, la Comunidad de Madrid concentra más de 2.600 camas cerradas, Castilla y León prevé el cierre de casi 700 camas, Galicia cerca de 600 y Cantabria roza el medio centenar.

    Sin embargo, la falta de transparencia con la que muchas administraciones están gestionando sus planes de verano dificulta conocer el alcance real de los recortes, ya que en numerosos territorios la información facilitada es parcial, sesgada, tardía o incluso inexistente. A ello se suma que en muchas comunidades autónomas se ha anunciado la reducción de actividad asistencial durante el verano, mientras que nuestro sindicato ha alertado también de las dificultades para garantizar una adecuada cobertura de las vacaciones y de la insuficiencia de las contrataciones previstas para mantener la calidad de la atención sanitaria.

    Para CCOO estos cierres resultan especialmente preocupantes porque España no parte precisamente de una situación de exceso de recursos hospitalarios. Según los datos de la OCDE, nuestro país dispone de alrededor de 2,9 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes, una cifra sensiblemente inferior a la media de la Unión Europea y alejada de la existente en países de nuestro entorno. Esto significa que la sanidad pública española funciona habitualmente con una capacidad hospitalaria inferior a la de buena parte de Europa y que, pese a ello, cada verano se reducen todavía más los recursos disponibles para atender a la población.

    Desde CCOO, tenemos claro que el problema es que las comunidades autónomas siguen sin planificar adecuadamente las sustituciones de profesionales que disfrutan, justamente, de un derecho básico y necesario como son las vacaciones. Algo perfectamente previsible y, por tanto, también lo son las necesidades de contratación. Sin embargo, una vez más, la falta de personal suficiente se traduce en reducción de camas, concentración de pacientes, sobrecarga de trabajo y una menor capacidad de respuesta de los hospitales y centros de salud.

    Esta situación no afecta únicamente al ámbito hospitalario. En numerosos territorios, los planes de verano también contemplan la reorganización de agendas, el cierre de consultas, cambios de turno o dificultades para garantizar la sustitución de profesionales en Atención Primaria. Como consecuencia, aumentan las demoras para obtener cita y se incrementa la presión asistencial sobre los equipos, resintiendo la capacidad de resolución de un nivel asistencial que constituye el eje vertebrador del Sistema Nacional de Salud.

    A ello se suma la necesidad de abordar de manera urgente la planificación de los recursos humanos. Las dificultades para cubrir determinadas categorías

    profesionales, el envejecimiento de las plantillas y la necesidad de mejorar las condiciones laborales para atraer y fidelizar profesionales son desafíos que requieren respuestas estructurales y no medidas coyunturales de reducción de recursos durante los meses de verano.

    Esta política tiene consecuencias directas sobre la ciudadanía. La reducción de camas disponibles dificulta los ingresos hospitalarios, incrementa la presión sobre los servicios de urgencias, retrasa la actividad quirúrgica y diagnóstica e incrementa las listas de espera. Al mismo tiempo, los y las profesionales deben asumir mayores cargas de trabajo en un contexto ya marcado por el déficit de personal que arrastra el sistema sanitario desde hace años.

    La FSS-CCOO considera especialmente preocupante que estas medidas se adopten cuando las listas de espera continúan situándose entre las principales preocupaciones de la población en materia sanitaria. Resulta contradictorio que las administraciones anuncien planes para reducir los tiempos de espera mientras disminuyen de forma deliberada la capacidad asistencial durante varios meses al año.

    CCOO reclama a los distintos servicios de salud que mantengan operativas todas las camas y recursos asistenciales que no deban cerrarse por razones estrictamente estructurales o de seguridad, que garanticen la cobertura de las vacaciones mediante contrataciones suficientes y que refuercen las plantillas allí donde las necesidades asistenciales así lo requieran.

    En definitiva, la sanidad pública no puede permitirse bajar la persiana durante el verano. Las necesidades de salud de la población no se toman vacaciones y las listas de espera tampoco. No estamos hablando de un sistema con recursos sobrantes ya que hablamos de un país que ya cuenta con menos camas hospitalarias por habitante que buena parte de Europa y que, aun así, cada verano, decide reducir aún más su capacidad asistencial. Cada cama cerrada, cada consulta suspendida, cada intervención pospuesta y cada profesional que no se sustituye supone una peor atención para la ciudadanía y una mayor presión para unas plantillas que llevan años soportando déficits estructurales de personal y falta de planificación. Las comunidades autónomas deben abandonar definitivamente esta política de recortes estivales y apostar por reforzar la sanidad pública durante todo el año.

    CCOO continuará realizando un seguimiento de los planes de verano de los distintos servicios de salud autonómicos y denunciará cualquier medida que implique una reducción injustificada de recursos asistenciales o un deterioro de las condiciones laborales de las y los profesionales de los centros sanitarios.

     

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